martes, 26 de enero de 2010

Ya regresé: Watchmen y Haití

Desde hace tres meses dejé mi blog a la deriva, creo que es la primera vez, y espero no volver a hacerlo, se vuelve difícil retomar la voz.

El final de semestre, la vorágine de las vacaciones y otras cosillas me habían distraído. Pero vaya que han pasado muchas cosas: ya necesito hacer planes y dejar que la vida ocurra mientras tanto (ja, sólo por citar a Lennon).

En las vacaciones, entre otras lecturas de las cuales un día hablaré, leí Watchmen: qué novela gráfica - qué comic- qué loquesea, me encantó y aún estoy en proceso de digestión, entender la condición humana a la luz de esa novela es sorprendente, casi atroz. Hace poco salió la película, mm, es buena, ya la he visto cinco veces y podría volver hacerlo, cambia algunas cosas del comic (lo cual era obvio, es una adaptación) aún así resguarda algunas de las venas principales de la historia origninal, aparte respeta bastante el aspecto visual, impresionante en el comic. El soundtrack es genial, casi todo sacado del texto: de los epígrafes o de los diálogos.

El tema de la condición humana, tomando como ejemplar de observación a los gringos de un mundo alterno en los 80's, es el principal. Si uno acepta la propuesta de que los humanos son seres tanto desprecia-bles cuanto ama-bles, es decir, que no hay eso de la bondad como principio natural en el hombre, al menos no como único principio, sino más bien que uno nace bi-polar y la mayoría, al pasar el tiempo, se inclina sólo hacia el lado negativo, el resultado es la depresión, sí pues, al menos yo estaba educada para tener esperanza (uy y más con mis pocos años) y pensar que la gente mala es la menos y que la gente de verdad encierra los mejores sentimientos en su interior, que la mayoría de las personas que dañan sólo cometen un error... en fin, Watchmen me abrió un poco más los ojos ante otra perspectiva sobre lo que puede ser el hombre.

No hay tal como los buenos y los malos, sino las apiraciones a lo mejor o a lo peor, los medios pueden ser los mismos, el mismo camino puede ser el del héroe y el del malvado, lo que cambia es la meta, o incluso la meta deseada. Lástima que la meta siempre está al final, uno no entiende el juego hasta que se acaba. El ajedrez no tiene sentido hasta que cae un rey. Los créditos aparecen al final. Las flores o los jitomates caen cuando se cierra el telón.

Pero siempre se puede especular.

Todo esto ha sido más fácil de entender tras el terremoto en Haití y con lo que ha desencadenado, hay varias posturas al respecto, la que me llama la atención por cómo se relaciona con Watchmen es esta: http://semanal.milenio.com/node/1792

Saludosss

1 comentarios:

Eliud C. Delgado dijo...

Qué bueno que ambos leyeran y vieran Watchmen; es una obra básica para estos tiempos. Creo que la discusión sobre el comic es literatura ya está algo superada. Según yo si es bueno vale la pena considerarlo así, pero igual que hay comics que aportan poco también hay novelas, sin dibujitos, de superación personal que no se pueden considerar seriamente.

Yo creo que Eduardo debería seguir tu ejemplo, Nayelí, y ya postear.

Saludos.