sábado, 29 de agosto de 2009

Al MUY desocupado lector

Es la primera vez que abandono así el blog, creo. Espero que no me guarde resentimientos la "blogósfera" pues siempre me ha caído bien por tener un nombre que termina en -sfera, me recuerda a una vieja película de disney que es como Hamlet con technicolor, ya saben por eso de los ciclos y las esferas y lo redondo (sin incluir a la gente obesa, porque eso sería como fomentar la gordura y no quiero que este blog sea responsable de que alguien suba algunos kilos por identificación virtual).


Hace unos días, en el periodo vacacional, estuve entretenida con algunos capítulos (ok, tal vez no fueron sólo algunos) de Bob esponja, a quien algunas personas consideran estúpido y retrograda comparado, no sé, con alguien como el Coyote (que era fiel denunciante de la monopolización de las empresas con productos que sirven para una mierda); en fin, ví a la esponja que vive en la piña y ahora creo que la academia me ha dañado, lo digo porque esa caricatura (y creo que muuuchas otras) tienen la estructura fija que propone Umberto Eco cuando habla de las películas del 007. Sí, justo a eso me refería ¿quién relaciona a Bob esponja con Umberto Eco?


Ahora retomaré el tema de la denuncia social al puro estilo del Coyote: el otro día en una clase -espero que nadie sepa a quién me referiré, si lo saben, recuerden que el "yo poético, narrativo, ensayista" no es el mismo que el "yo empírico"- una mujer dijo que cierto libro tenía como pretexto la historia y su único fin era la denuncia social del maltrato entre opresor-oprimido, y tras debatírselo me impresionó la facilidad con la que una persona decide centrarse en un solo aspecto de cualquier cosa y decir que lo demás sobra (por cierto, ella me cae bien, no sólo me fije en su desafortunado comentario). Creo que por eso la crítica literia, al menos la mayor parte de ella, llega a análisis tan pobres que abarcan a un solo aspecto de la totalidad que implica lo que analizan. Vaya, digo pues que "el todo es más que la suma de las partes", lo que es distinto a "el todo es la parte que no es el pretexto", o a "el todo es lo que le sobró al contexto" o "el todo es el todo" o "el todo es la nada" o "el todo no es" o cosas así.

1 comentarios:

Yareli dijo...

Sí, la academia hace daño.

Te cuento que alguna vez saliendo de una clase me puse a escuchar música y no podía dejar de pensar en la voz narrativa de la canción, en e tipo de oraciones y en las -según yo- figuras retóricas. Me di miedo!

Sobre lo de tu clase, coincido contigo, la crítica literaria es muy hermética, casi siempre. ¡De cuánto se han de perder!

Que bueno que regresas, un abrazo!