Hoy visité un blog que me agradó mucho, no supe hasta terminar de leerlo de quién era, decidí evitarlo porque luego me formo prejuicios por las películas favoritas o la música favorita en los perfiles.
El blog éste tiene entradas muy largas, mensuales, pero largas, todas sobre temas triviales y divertidos: que cómo se siente uno al elegir un limón en el supermercado, que si los eufemismos, que cómo estuvo el concierto de Dylan en el DF; me ha gustado mucho porque es el primero en su especie que yo he visto.
Está armado con monólogos -o algo así- pero nada que hable de política, literatura, cine, y esas cosas en las que yo luego me enojo tanto al leer, sí, me enoja (tontamente) leer una que otra cosa mensa de esas que abundan a borbotones en este medio; no digo que lea por aquí esperando lo suspicaz, acertado y correctísimo, simplemente, hay personas que por acá me caen mal, lo mejor es que ni sé quienes son, ni nada "real" sobre esas personas, sólo me guío por lo que dicen sus blogs y aún así me caen mal, y ya dejemos a un lado la ortografía y gramática, no, no, el contenido es lo que me causa la necesidad de relajarme con un video en youtube. Quiero decir que es el primer blog donde veo una subjetividad tomada con toda la mano, no medias tintas: se trata de meras opiniones y anécdotas, sin intenciones de tomar una postura "objetiva" de la realidad. Buen logro ¿no?
Esto de los blogs es algo seminuevo para mí, ya había tenido contacto con esas páginas que te permiten "crear una identidad virtual" (¿qué diría Hülsz -un señor que seguro considera eso una abominación-?) me refiero a HI5, facebook, myspace y toda esa horda de páginas donde uno pone una foto, y menciona sus cosas favoritas (música, libros, etc), yo he tenido una cuenta en cada una, hasta que me han ido decepcionando una por una: o me aburren o veo que no aporto ni gano nada con ellas; yo pensaba que esto del blog era muy diferente, mínimo "conoces" un poco más al de la foto por lo que escribe; lo que he aprendido en estas noches desveladas de andar saltando de blog en blog es que estas cosas sirven -al menos para la mayoría- para pasar la noche agusto, escribir dos o tres cosillas que no tendrían la posibilidad de ser leídas en otro lugar y leer .
Vaya funciones del blog: escribir y leer. Eso es lo que me hace feliz en estos lugares.
martes, 30 de diciembre de 2008
lunes, 22 de diciembre de 2008
Esto ya no es Edad de oro
Los niños se cortan los brazos;
llaman la atención para que voltees
a ver a los muertos:
para llevar la cursilería a un lugar útil
más allá del oído de quien duerme contigo.
Las calles tienen esténciles, carteles;
derrochan significados los muros,
y la gente se vuelve cada vez más automática:
como el sonido de un escáner al pasar por la barra de precio:
tit tit tit,
ese sonido abunda más
que los susurros de protesta,
que la sangre regada en el piso
junto al periódico,
con los encabezados de muerte en primera plana,
quemado.
Hoy entendí un poco más
que en la edad de mierda no hay mucho que desear:
tal vez el bajón de la palanca por la mano divina
y dar vueltas con el agua
para que la vida siga.
Ya escuché lo que dicen
los actos que saltan desde la poesía:
a veces parece que no es suficiente;
pero siempre es un primer paso.
Ahora pienso que las horas viendo la calle,
sentada con los amigos en una jardinera del centro,
tienen un sentido si después hablamos de ello;
que buscar
en los ojos de los que viajan conmigo diario,
en la vendedora de periódicos en la esquina de la casa,
en las palabras escritas de los nuevos poetas,
sí tiene una función:
no para contar las horas pasar,
no para buscar en el periódico la tragedia de ayer,
no para deleitar una tarde bohemia.
llaman la atención para que voltees
a ver a los muertos:
para llevar la cursilería a un lugar útil
más allá del oído de quien duerme contigo.
Las calles tienen esténciles, carteles;
derrochan significados los muros,
y la gente se vuelve cada vez más automática:
como el sonido de un escáner al pasar por la barra de precio:
tit tit tit,
ese sonido abunda más
que los susurros de protesta,
que la sangre regada en el piso
junto al periódico,
con los encabezados de muerte en primera plana,
quemado.
Hoy entendí un poco más
que en la edad de mierda no hay mucho que desear:
tal vez el bajón de la palanca por la mano divina
y dar vueltas con el agua
para que la vida siga.
Ya escuché lo que dicen
los actos que saltan desde la poesía:
a veces parece que no es suficiente;
pero siempre es un primer paso.
Ahora pienso que las horas viendo la calle,
sentada con los amigos en una jardinera del centro,
tienen un sentido si después hablamos de ello;
que buscar
en los ojos de los que viajan conmigo diario,
en la vendedora de periódicos en la esquina de la casa,
en las palabras escritas de los nuevos poetas,
sí tiene una función:
no para contar las horas pasar,
no para buscar en el periódico la tragedia de ayer,
no para deleitar una tarde bohemia.
jueves, 11 de diciembre de 2008
No me gusta meterme en esas cosas
Ellos tres lloran viéndome cuando hablan, ya pasaron por el servicio de emergencias; afuera estaba el árbol adornado celebrando las fechas. Los tres son pequeños puntos negros desde el helicóptero, los cantos se acercan con el viento; los tres tienen su historia: sus razones de llanto (creo que a veces eso existe). Esperan que con el dolor pase la mala racha. Siento angustia al escucharles, no sé si esas cosas funcionan, no sé si ofrecer dolor para quitar el dolor sirve de algo. A veces me digo que sirve si lo crees. Con estas cosas confusas pierdo la voz y sólo me dedico a ver sus lágrimas bajar de los ojos al cuello.
jueves, 4 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
Garcilaso, eres grande
Égloga III, fragmentos
Dinámene no menos artificio
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embrebecido.
Mudar presto le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido,
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta d'oro.
Dafne, con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corría
por áspero camino tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía
que, porqu'ella templase el movimiento,
con menos ligereza la seguía;
el va siguiendo, y ella huye como
quien siente al pecho el odïoso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían
y en sendos ramos vueltos se mostraban;
y los cabellos, que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces s'estendían
los blancos pies y en tierra se hincaban;
llora el amante y busca ser el primero,
besando y abrazando aquel madero.
Dinámene no menos artificio
mostraba en la labor que había tejido,
pintando a Apolo en el robusto oficio
de la silvestre caza embrebecido.
Mudar presto le hace el ejercicio
la vengativa mano de Cupido,
que hizo a Apolo consumirse en lloro
después que le enclavó con punta d'oro.
Dafne, con el cabello suelto al viento,
sin perdonar al blanco pie corría
por áspero camino tan sin tiento
que Apolo en la pintura parecía
que, porqu'ella templase el movimiento,
con menos ligereza la seguía;
el va siguiendo, y ella huye como
quien siente al pecho el odïoso plomo.
Mas a la fin los brazos le crecían
y en sendos ramos vueltos se mostraban;
y los cabellos, que vencer solían
al oro fino, en hojas se tornaban;
en torcidas raíces s'estendían
los blancos pies y en tierra se hincaban;
llora el amante y busca ser el primero,
besando y abrazando aquel madero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)