N
sábado 14 de enero de 2012
domingo 2 de enero de 2011
2011, acá vamos: regalo año nuevo
El mejor "video musical" que he visto en mi vida, porque, básicamente, es mi vida, se trata de "We used to wait" de Arcade fire, sólo hay que poner la dirección de un lugar importante para uno mismo, dar click en el botoncito de al lado y voilà, la magia empieza, la dirección para ver esta maravilla es: http://www.thewildernessdowntown.com/
domingo 28 de noviembre de 2010
A few questions
Nada más para que no se me vaya el año con el blog así de abandonao, voy a responder unas preguntas que encontré por ahí:
[Frank L. Baum. Espantapájaros a Dorothy. El mago de Oz.]
Yo creo que se puede, soy el gato que murió por su curiosidad, me gustaría pensar que mi alter ego es algo así como google, ja, quiero decir que me pienso como una buscadora. Voy lo más lejos que pueda.
2.- ¿Y eso es divertido?
[Michael Ende. Momo a los niños. Momo.]
¡Claro!, es divertido hasta hastiarme.
3.- ¿Qué es una vida humana?
[Michael Ende. Hombre gris a hombres grises. Momo.]
Es la perfección de un instante, literal, una vida humana es aquella que, una vez que se acaba, ha logrado crear algo.
4.- ¿Crees que un muerto está muerto para siempre, o crees que puede resucitar?
[Robert Louis Stevenson. John Silver a Jim Hawkins. La isla del tesoro.]
Creo que un muerto lo está para siempre, en su inmensa totalidad. Pero creo que sigue existiendo.
5.- ¿Qué buscas?
[Miquel Rayó. Marisa al protagonista de el tesoro. El tesoro del Capitán Nemo.]
Busco una cara desconocida, busco los nuevos sentimientos, a veces, también te busco a ti.
6.- ¿Qué es lo que no consentirías?
[Astrid Lindgren. Tommy a Pippi. Pippi Calzaslargas.]
Quedarme en el mismo lugar, no consentiría tampoco la falta de ficción.
7.- ¿Te cae simpática la reina?
[Lewis Carroll. Gato de Chesire a Alícia. Alícia en el pais de las Maravillas.]
Sí, me gusta que corta cabezas.
8.- ¿Te gustan los perros?
[Lewis Carroll. El ratón a Alícia. Alícia en el pais de las Maravillas.]
Sí, porque ellos no cortan cabezas.
9.- ¿Por qué el ocho va después del siete?
[Daniel Nesquens. Marta a papá. 17 cuentos y dos pingüinos.]
Porque así lo aconseja el nueve, seguro se puso de acuerdo con el seis.
10.- Tengo ocho cocos, ocho monos y ocho niños. ¿Cuántos imbéciles tengo en total?
[Roald Dahl. Trunchbull a Wilfres. Matilda.]
Ninguno, jamás dudaría de la inteligencia de un coco.
11.- ¿Te has encontrado alguna vez con una bruja?
[Roald Dahl. Niño a abuela. Las brujas.]
6.- ¿Qué es lo que no consentirías?
[Astrid Lindgren. Tommy a Pippi. Pippi Calzaslargas.]
Quedarme en el mismo lugar, no consentiría tampoco la falta de ficción.
7.- ¿Te cae simpática la reina?
[Lewis Carroll. Gato de Chesire a Alícia. Alícia en el pais de las Maravillas.]
Sí, me gusta que corta cabezas.
8.- ¿Te gustan los perros?
[Lewis Carroll. El ratón a Alícia. Alícia en el pais de las Maravillas.]
Sí, porque ellos no cortan cabezas.
9.- ¿Por qué el ocho va después del siete?
[Daniel Nesquens. Marta a papá. 17 cuentos y dos pingüinos.]
Porque así lo aconseja el nueve, seguro se puso de acuerdo con el seis.
10.- Tengo ocho cocos, ocho monos y ocho niños. ¿Cuántos imbéciles tengo en total?
[Roald Dahl. Trunchbull a Wilfres. Matilda.]
Ninguno, jamás dudaría de la inteligencia de un coco.
11.- ¿Te has encontrado alguna vez con una bruja?
[Roald Dahl. Niño a abuela. Las brujas.]
Sí, son especiales, pero siempre por la noche.
12.- ¿Crees en las hadas?
[James Barrie. Peter Pan a los niños. Peter Pan.]
Sí, también en Platón.
13.- ¿Sabes lo que es un beso?
[James Barrie. Wendy a Peter Pan. Peter Pan.]
12.- ¿Crees en las hadas?
[James Barrie. Peter Pan a los niños. Peter Pan.]
Sí, también en Platón.
13.- ¿Sabes lo que es un beso?
[James Barrie. Wendy a Peter Pan. Peter Pan.]
Sí, una vez un chico me dio uno, se lo he estado devolviendo toda la vida, siempre me lo regresa, y así hasta el fin.
14.- ¿Qué es el tiempo, de verdad?
[Michael Ende. Momo al maestro Hora. Momo.]
Es el mejor amigo del espacio, o ¿eso es relativo?
15.- ¿Es así eso de ser adulto? ¿El hacer y decir cosas que no entienden los niños?
[Henning Mankell. Joel a si mismo. El perro que corría Ahacia una estrella.]
A veces, cuando vea a un adulto, le pregunto.
16.- ¿De qué sirve un libro si no trae estampas ni diálogos?
[Lewis Carroll. Alicia a si misma. Alicia en el pais de las Maravillas.]
¡De puente para llegar a los que sí traen!
14.- ¿Qué es el tiempo, de verdad?
[Michael Ende. Momo al maestro Hora. Momo.]
Es el mejor amigo del espacio, o ¿eso es relativo?
15.- ¿Es así eso de ser adulto? ¿El hacer y decir cosas que no entienden los niños?
[Henning Mankell. Joel a si mismo. El perro que corría Ahacia una estrella.]
A veces, cuando vea a un adulto, le pregunto.
16.- ¿De qué sirve un libro si no trae estampas ni diálogos?
[Lewis Carroll. Alicia a si misma. Alicia en el pais de las Maravillas.]
¡De puente para llegar a los que sí traen!
martes 7 de septiembre de 2010
Buen día
Hoy fue uno de esos días en que salgo muy contenta de la escuela, lean esto: dice un profesor que alguien le dijo que:
"Los poemas se escriben pero la poesía se lee."
O sea que los poemas existen desde que se escriben, pero se convierten en poesía cuando el lector los considera así.
"Los poemas se escriben pero la poesía se lee."
O sea que los poemas existen desde que se escriben, pero se convierten en poesía cuando el lector los considera así.
domingo 11 de julio de 2010
lunes 28 de junio de 2010
Toy story
Ya vi Toy story 3; el fin de semana fuimos a un cine que generalmente es muy concurrido (eso es como decir que está juento a un Oxxo) en el estómago de la ciudad. Yo llegué emocionada pero tenía mis dudas, esas películas significan mucho para mí, no tanto a nivel: "Oh sí, mira el manejo tan magistral de los volúmenes y dimensiones a través del color" sino más bien a un nivel sentimentaloide y domingueriforme.
Recuerdo muy bien que la primera Toy story, fui a verla en un cine que ya no existe, estaba en la colonia Condesa, muy cerca del metro Chilpancingo y era de permancencia voluntaria (sí, así como el lema de canal 5 con sus películas sabatinas), lo cual significaba que uno podía ver la misma película en todos los horarios disponibles con sólo pagar una entrada, era una maravilla. Aquel día llegué a la primera función y nos seguimos hasta la tercera (recuerdo que la mitad de padres presentes en la sala se quedaron dormidos en la segunda reproducción). Cuando salimos del cine yo estaba extaciada, ya me había aprendido las canciones y partes de los diálogos y con unas ganas inmensas de llegar a mi casa a jugar con mis juguetes (como ya lo hacía antes de la película y como lo seguí haciendo con gusto creciente algún tiempo después de haberla visto).
Años después, tras esperarlo ampliamente, salió la segunda película, para ese entonces Pixar ya había estrenado Bichos, su segunda película, justo cuando ví en VHS (sí, todavía eran famosos) esa película, en los spots anunciaron Toy story 2.
La gran diferencia con la anterior fue que la historia ya no era tan cercana, o quiza, fue menos sorprendente para mí, no me maravilló al igual que la primera, que representó para mí la primicia de esa magia que ocurre en el re-conociento de uno mismo ante una obra de arte (literaria, pictórica, musical, fílmica, etc.)
Bueno, pues, si por algo puedo decir que Toy story 3 me ha fascinado, es porque volví a sentir lo que la primera vez; la historia de Andy avanzó a la siguiente etapa, a la que yo y mis coetáneos hemos entrado ya hace unos 3 años, me refiero al término de un mundo creado hacia otro, sin que el anterior sea sepultado o concluido terminantemente y sin que el siguiente sea mejor o peor. Lo que quiero decir es que, al final, me he vuelto a ver reflejada en esa historia que, de pronto así lo sentí, avanzó al mismo tiempo que yo, me sentí como si recibiera un gran guiño de ojo en respuesta al gusto que me provocó hace mucho tiempo una película animada que trataba sobre unos juguetes...
Recuerdo muy bien que la primera Toy story, fui a verla en un cine que ya no existe, estaba en la colonia Condesa, muy cerca del metro Chilpancingo y era de permancencia voluntaria (sí, así como el lema de canal 5 con sus películas sabatinas), lo cual significaba que uno podía ver la misma película en todos los horarios disponibles con sólo pagar una entrada, era una maravilla. Aquel día llegué a la primera función y nos seguimos hasta la tercera (recuerdo que la mitad de padres presentes en la sala se quedaron dormidos en la segunda reproducción). Cuando salimos del cine yo estaba extaciada, ya me había aprendido las canciones y partes de los diálogos y con unas ganas inmensas de llegar a mi casa a jugar con mis juguetes (como ya lo hacía antes de la película y como lo seguí haciendo con gusto creciente algún tiempo después de haberla visto).
Años después, tras esperarlo ampliamente, salió la segunda película, para ese entonces Pixar ya había estrenado Bichos, su segunda película, justo cuando ví en VHS (sí, todavía eran famosos) esa película, en los spots anunciaron Toy story 2.
La gran diferencia con la anterior fue que la historia ya no era tan cercana, o quiza, fue menos sorprendente para mí, no me maravilló al igual que la primera, que representó para mí la primicia de esa magia que ocurre en el re-conociento de uno mismo ante una obra de arte (literaria, pictórica, musical, fílmica, etc.)
Bueno, pues, si por algo puedo decir que Toy story 3 me ha fascinado, es porque volví a sentir lo que la primera vez; la historia de Andy avanzó a la siguiente etapa, a la que yo y mis coetáneos hemos entrado ya hace unos 3 años, me refiero al término de un mundo creado hacia otro, sin que el anterior sea sepultado o concluido terminantemente y sin que el siguiente sea mejor o peor. Lo que quiero decir es que, al final, me he vuelto a ver reflejada en esa historia que, de pronto así lo sentí, avanzó al mismo tiempo que yo, me sentí como si recibiera un gran guiño de ojo en respuesta al gusto que me provocó hace mucho tiempo una película animada que trataba sobre unos juguetes...
viernes 25 de junio de 2010
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